La COP15 de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS) aprobó por unanimidad el Plan de Acción Regional para los Bagres Migratorios Amazónicos, consolidando un nuevo hito para la conservación de estas especies.

Manitoa o piramutaba (Brachyplatystoma vaillantii) bagre amazónico que recorre más de 6.000 km durante su migración. Fotografía: © Michael Goulding / WCS
Esta resolución fue propuesta por el Gobierno de Brasil ante la CMS y contó con el firme apoyo de las delegaciones de los países amazónicos signatarios —Bolivia, Ecuador y Perú—, así como de la Unión Europea. También recibió el respaldo de Venezuela, país no signatario.
La aprobación da continuidad al proceso iniciado en la COP14, donde el dorado (Brachyplatystoma rousseauxii) y la piramutaba (Brachyplatystoma vaillantii) se incluyeron en el Apéndice II de la CMS, y permite definir acciones concretas y coordinadas a escala de la Cuenca Amazónica.

Evento «Pesca y conectividad. Un Plan de Acción Regional por los Bagres Migratorios Amazónicos» junto a representantes de Aguas Amazónicas, el Ministerio de Acuicultura y Pesca de Brasil y la OTCA.
Este Plan refleja una visión compartida entre los países amazónicos.
“Incorporar la conectividad fluvial en la planificación fortalece la conservación de la biodiversidad y contribuye al bienestar de las poblaciones que dependen de estos ríos”, afirmó Rita Mesquita, viceministra de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil.
Durante la plenaria, Bolivia expresó su apoyo a la aprobación del Plan de Acción Regional de Bagres Migratorios Amazónicos. “Este instrumento fortalece la cooperación entre países amazónicos para la conservación de especies migratorias clave para la conectividad de la cuenca y la seguridad alimentaria”, enfatizó Alejandro Araujo-Murakami, director general de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente de Bolivia.
Por su parte, Darwin Córdova, especialista en vida silvestre del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador señaló que “La Amazonía Andina tiene un papel clave en la reproducción de los bagres migratorios, y el Plan de Acción Regional fortalece la conectividad fluvial y la coordinación entre países”.
Los grandes bagres migratorios recorren hasta 11.000 km ida y vuelta entre los Andes y el Atlántico. Estas especies conectan ecosistemas y países, y funcionan como centinelas de la salud de los ríos amazónicos. Su conservación depende de mantener corredores conectados entre Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, y resulta clave para sostener los medios de vida de millones de personas que viven de la pesca en la Amazonía.
“Esta resolución reafirma que la conectividad de la Amazonía es un desafío compartido. Ningún país puede abordarlo de manera aislada”, afirmó la Dra. Sue Lieberman, vicepresidenta de Política Internacional de Wildlife Conservation Society.
El Plan establece una hoja de ruta común para conservar hábitats y corredores migratorios, fortalecer el conocimiento científico, indígena y local, y promover prácticas pesqueras sostenibles, en un contexto de crecientes presiones sobre la conectividad de los ríos. En este marco, identifica tres acciones prioritarias para los próximos 12 meses: 1) conservar los hábitats y la conectividad de los ríos amazónicos; 2) fortalecer el conocimiento científico, indígena y local; y 3) promover cadenas de valor sostenibles vinculadas al manejo pesquero.
Este Plan nos permite pasar de los compromisos a la acción.
“Esta es una oportunidad para fortalecer la colaboración entre gobiernos, academia, sociedad civil, pueblos indígenas, comunidades locales y asociaciones de pescadores para impulsar acciones concretas”, señaló el Dr. Zeb Hogan, consejero científico de la CMS para peces de agua dulce.
El presidente de la COP15 y secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, João Paulo Ribeiro Capobianco, destacó el papel central de la integración entre distintas formas de conocimiento en la construcción de políticas de conservación.
“Este proceso muestra la importancia de integrar saberes científicos y tradicionales desde el inicio de las discusiones. Lo que se observa es un reconocimiento creciente de que los saberes tradicionales son altamente especializados y ofrecen un conocimiento muy preciso sobre los ciclos de vida de las especies, sus rutas migratorias, los puntos de paso y los factores que afectan sus poblaciones”, añadió. “Esta integración entre la ciencia y el conocimiento tradicional ha generado resultados muy relevantes y se alinea plenamente con los objetivos de la Convención, al ampliar la base de evidencia disponible para orientar políticas de conservación más eficaces”, concluyó Capobianco.
“Desde la Alianza Aguas Amazónicas acompañaremos este proceso con acciones concretas, promoviendo el trabajo conjunto entre gobiernos, ciencia, sociedad civil y comunidades locales”, señaló Vanessa Rodriguez, presidenta del Consejo Directivo de la Alianza Aguas Amazónicas.
###