Del 7 al 9 de abril, en Manaus, Brasil, el taller “Conectando bosques y ríos: integrando datos sobre carne de caza y pesca para un sistema alimentario sostenible en la Amazonía”, reunió a 25 participantes de 18 organizaciones de la región, Estados Unidos y Europa. El encuentro organizado por Stanford University y la Alianza Aguas Amazónicas en colaboración con el Centro Internacional de Investigación Forestal (CIFOR), el Centro Internacional de Investigación Agroforestal (ICRAF) y el Instituto Juruá convocó a especialistas en biodiversidad, pesca, caza, seguridad alimentaria y ciencias sociales para avanzar hacia un enfoque integrado de los sistemas alimentarios amazónicos.

Participantes del taller «Conectando bosques y ríos» en Manaos.
La urgencia de esta integración es clara. Un estudio reciente, basado en más de 447.000 animales registrados en 625 localidades rurales, estima que cada año se extraen 0,34 millones de toneladas de carne silvestre comestible en la Amazonía. Esta fuente puede cubrir cerca de la mitad de los requerimientos de proteína e hierro de las poblaciones rurales, además de aportar vitaminas del complejo B y zinc.
Durante estos tres días, se identificaron sinergias entre datos existentes sobre pesca y carne de caza. A partir de iniciativas como la base de datos Marupiara, con más de 440.00 registros de capturas individuales y; plataformas de monitoreo pesquero como Ictio, los participantes avanzaron en el mapeo de variables clave, tales como consumo, biodiversidad, mercados, valor nutricional, y perfiles socioeconómicos y, en la identificación de vacíos de información.
Como resultado se definieron conjuntos de datos existentes y variables prioritarias para su integración, y preguntas clave de investigación que articulan la biodiversidad acuática y terrestre, organizadas entorno a ejes temáticos como seguridad alimentaria y nutrición, sostenibilidad, salud, socioeconomía y gobernanza, sentando las bases para una agenda de investigación compartida.
En paralelo, se avanzó en la en un marco común para la integración de datos, incluyendo estándares, principios de gobernanza, y acuerdos iniciales sobre intercambio de información y coautoría. Además, se establecieron líneas de trabajo concretas, como el desarrollo de publicaciones, propuestas de investigación y reportes para informar políticas orientadas a fortalecer la toma de decisiones en conservación y seguridad alimentaria.
En estos días, las personas participantes identificaron retos para la integración de datos: mientras los registros de pesca suelen provenir de la comercialización, los de caza reflejan principalmente el autoconsumo, dejando aspectos poco visibles en la política, la investigación y la colaboración.
El taller acercó dos ámbitos que suelen operar por separado —pesca y caza— y definió una hoja de ruta preliminar con responsables y cronograma para el análisis conjunto de datos. Este proceso contribuye a una planificación más integrada, promoviendo la conectividad acuática y decisiones informadas que reconocen la interdependencia entre bosques y ríos en los sistemas alimentarios amazónicos.
Este proceso contribuye directamente a la estrategia de Aguas Amazónicas de fortalecer la planificación sectorial y territorial con una mirada integrada de bosques y ríos, mediante la generación y articulación de conocimiento que promueve la conectividad acuática y una gestión integrada de la cuenca. El taller contó con el apoyo de la Fundación Gordon y Betty Moore y WCS.



