Una investigación liderada por WCS Bolivia en coordinación con el SERNAP y el Parque Nacional y ANMI Cotapata, confirmó la presencia Orestias en lagunas de alta montaña y generó información clave sobre ecosistemas que abastecen de agua a la ciudad de La Paz y alimentan las cabeceras de la cuenca amazónica.

Pez del género Orestia. Peces nativos altamente sensible a las variaciones de temperatura. Fotografía: © Camila Ramallo / WCS Bolivia.
En las lagunas de alta montaña de La Cumbre, en los Andes bolivianos, a casi 4.800 metros sobre el nivel del mar, vive un pequeño pez que puede ayudar a comprender cómo responden los ecosistemas andinos al cambio climático.
Se trata de Orestias, un género de peces nativos altamente sensible a las variaciones de temperatura y a la calidad del agua, por lo que puede considerarse un centinela del cambio climático en estos ecosistemas.
Con la iniciativa «Los peces más cerca del cielo», un equipo de investigadores de Wildlife Conservation Society (WCS) Bolivia realizó una prospección en varias lagunas de La Cumbre, una zona de transición entre los Andes y la Amazonía. El objetivo del estudio fue conocer mejor la distribución de Orestias y caracterizar las condiciones ambientales de los cuerpos de agua donde habita.
Comprender estos ecosistemas de cabecera es parte del enfoque de la Alianza Aguas Amazónicas para promover el conocimiento y la conservación de los ecosistemas acuáticos de una cuenca conectada, desde los Andes hasta la Amazonía baja.
Este trabajo da continuidad a un hallazgo realizado en 2019, en el marco del evento Reto Ciudad Naturaleza, en el que se documentó, en La Cumbre, la población de Orestias registrada a mayor altitud en Bolivia, a 4.797 metros sobre el nivel del mar, uno de los registros más altos conocidos para toda la cuenca amazónica.

Muestreo en la laguna. © Camila Ramallo / WCS Bolivia
Ecosistemas clave para las personas y la biodiversidad
Las lagunas estudiadas no solo albergan especies únicas. También forman parte de las cabeceras de cuencas que contribuyen al abastecimiento de agua potable para la ciudad de La Paz.
Las lluvias y el deshielo de los glaciares alimentan las represas que suministran agua a cientos de miles de personas. Sin embargo, el retroceso glaciar, la variabilidad climática y actividades como la minería informal representan amenazas crecientes para estos ecosistemas.
Estas presiones hacen cada vez más importante generar información sobre el estado de estos ecosistemas para comprender cómo responden a los cambios ambientales y contribuir a la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Primeros resultados
Durante la investigación, los biólogos confirmaron la presencia de Orestias en la laguna Sunturuni mediante pesca eléctrica no letal. Tras la captura, el equipo documentó fotográficamente los ejemplares y los liberó en el mismo sitio.
Los análisis realizados sobre la calidad del agua mostraron que las lagunas mantienen las condiciones propias de ecosistemas alimentados por deshielo: aguas frías, bien oxigenadas y con bajos niveles de minerales y partículas disueltas.
Las observaciones se realizaron con un dron acuático y, permitieron identificar amenazas para estos ambientes, entre ellas la presencia de trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), una especie exótica invasora que puede afectar a las poblaciones nativas de Orestias por competencia y depredación. Asimismo, se registró la presencia de residuos sólidos, como plásticos y latas, en algunos cuerpos de agua.
Monitorear para conservar
Los resultados de esta primera expedición aportan nuevos conocimientos sobre los ecosistemas acuáticos de alta montaña y las especies que los habitan. El proyecto «Los peces más cerca del cielo» continuará explorando estos ambientes estratégicos para comprender los cambios que enfrentan y fortalecer su conservación.
Esta investigación la realizó WCS Bolivia, el Instituto de Ecología de la UMSA y el IRD, en el marco de la Alianza Aguas Amazónicas financiada por la Fundación Gordon & Betty Moore.



